Atacando Holanda y Bélgica el 10 de mayo de 1940, los alemanes ponen en práctica un plan creado por el general Von Manstein que consistía en atraer la mayor parte de las tropas de los aliados hacia el Norte, antes de la perforación en el dispositivo francés Ardenas, hacia la Mancha, y dominar así las fuerzas franco-británicas en Bélgica.
Mientras que Holanda es ocupada, derrotada en cinco días y que los aliados, como se esperaba, acuden al rescate de los belgas, y los alemanes fuerzan la línea de la Moza el trece de mayo.
En una semana, atacan Abbeville en el Estuario de la Soma y envolviéndolos en una enorme trampa, presionando poco a poco las tropas franco-británicas y belgas.
Es en vano que el general Weygand, quien remplazó de manera precipitada a Gamelin, intentara romper las barreras. El 28 de mayo, los belgas capitulan, a la vez que las tropas franco-británicas bloqueadas en Dunkerque, se embarcan en un desastre para Inglaterra (2 8mai-3 junio) , abandonando un importante material de guerra.
La conquista alemán y el éxodo.
En Francia el desorden es total. A partir del 5 de junio, los alemanes lanzan un nuevo ataque hacia el Oeste y hacia el Sur, conduciendo ante a ellos un éxodo trágico, con hordas de refugiados donde se mezclan civiles y militares en plena estampida.
La campaña de Francia termina en debacle . Huyendo de paris ocupado el 14 de junio, el gobierno se refugia en Tours, luego en Bordeaux, mientras que Mussolini queriendo una parte del botín le declara la guerra a Francia el 10 de junio.
Francia firma el Armisticio en junio de 1940.
A pesar del compromiso con el Reino Unido a no concertar la paz, el gobierno francés fue presionado por los jefes militares para que cesaran los combates.
El nuevo presidente del Consejo, el Maréchal Pétain, quien remplazó a Reyanaud el 17 de junio, solicita lo más pronto posible el Armisticio, que fue firmado en Rethondes en 22 de junio.
Cuatro días antes el Secretario Adjunto de Estado para la Guerra del gobierno de Reynaud, hace un llamdo desde Londres para continuar la lucha.

LA DETERMINACIÓN DE CHURCHILL EN JUNIO 1940
... Lo que el general Weygand llamó la batalla de Francia acaba de terminar. Yo creo que la batalla de Inglaterra no va tardar en participar. De esta batalla depende la suerte de la civilización cristiana. Y depende también la vida misma de Inglaterra, la sobre vivencia de nuestras instituciones y de nuestro Imperio. Toda la violencia y todo el poder de nuestro enemigo, en los próximos días se va desatar en contra de nosotros. Hitler sabe que necesitará que pelear en nuestra isla o perder la guerra. Si logramos resistir ante él, toda Europa podrá ser libre y el mundo se verá obligado a abrir delante de él, vastos horizontes iluminados. Pero si sucumbimos, entonces el mundo entero, en cuenta Estados Unidos y todo lo que conocimos y amamos, se hundirá en el abismo de una nueva era de tinieblas, más siniestra, y tal vez mas duradera, con el socorro de una ciencia perversa. Levantemonos entonces, a la altura de nuestros deberes y hagamos de caso que, si el Imperio y la Comunidad británica subsisten todavía por mil años, los hombres podrán decir: "vivieron ahí las horas más bellas".
Discurso de Winston Churchill, en la Cámara de los Comunes el 18 de junio de 1940.
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